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De ciencias sociales y ángeles custodios: la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas bajo la guerra y la autarquía.
Autor
MIGUEL MARTORELL LINARES
Resumen
La Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, una institución de raigambre liberal, muy activa en la segunda mitad del siglo xix y las primeras décadas del siglo xx, arrastró una vida lánguida desde el inicio de los años 30. Escindida en dos bandos durante la guerra civil, la Academia perdió a una tercera parte de sus miembros entre las bajas durante el conflicto y la depuración de los académicos republicanos, ya en la inmediata posguerra. La mayoría de los académicos apoyaron la sublevación militar y colaboraron al esfuerzo de guerra rebelde mediante la elaboración de dictámenes jurídicos, críticos con el Gobierno republicano, que tuvieron cierta difusión en medios políticos e intelectuales de las democracias liberales. Durante el Franquismo, la Academia fue relegada a un segundo plano por nuevas instituciones culturales y de promoción del pensamiento político como el Instituto de España, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas o el Instituto de Estudios Políticos. A la altura de 1948, tal y como observó un académico, la institución atravesaba «un período de decadencia»
AbstractThe Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, an institu-tion of Liberal roots which had been very active in the second half of the 19th Century and the first decades of the 20th, languished steadily since the early 1930s. Divided in two by the Spanish Civil War, the Academy lost one-third of its membership during the conflict and in the early post-war years, when Republican acade-micians were purged. Most academicians supported the military rising and joined the rebel war effort by ellaborating juridical re-ports against the Republican Government which had a certain im-pact on political and intellectual circles in democratic countries. During the Franco régime, the Academy was eclipsed by new cultural and political institutions, such as the Instituto de España, the Consejo Superior de Investigaciones Científicas, and the Instituto de Estudios Políticos. By 1948, the institution underwent what an academician of the time called «a period of decline».